Pueden ser muchos los motivos que nos empujen a abandonar nuestro país, algunos son motivos llenos de sueños, románticos, laborales etc.

Hay quien de niño vio una fotografía en un libro, en una revista, o en la televisión, vio un nuevo mundo. Un mundo lleno de hombres y mujeres de aspecto diferente a los que estaba acostumbrado a ver, construcciones mucho mas hermosas que las que podía apreciar en su barrio playas paradisiacas que desde ese momento en adelante solo podía ver en sueños.
Y ese niño creció con la idea de poder visitar esos lugares, aquellos lugares que solo podía visitar en sueños. Eso lo motivaba a tratar ser un buen estudiante y poder encontrar un buen trabajo. Un trabajo que le permitiese emprender el viaje hacia ese lugar que tanto había anhelado visitar desde niño.

También esta quien conoció el amor en su vecino, aquel chico o chica de padres que en algún momento iban a cambiar no solo de vecindario. Iban a cambiar de país.
O en aquel extranjero que conoció en la playa, en una fiesta, en el trabajo, en la terminal de autobuses mientras esperaba el transporte que lo llevase a su destino.
Hay tantas formas de conocer el amor, ese amor que nos enloquece que se nos mete en las entrañas y nos inspira para lograr lo mas difícil.
Y así entre lágrimas por la despedida, surgen aquellas promesas “voy a hacer lo necesario para poder volverte a ver”.
Ohh vida maravillosa, hay quienes logran cumplir su promesa y se reúnen con el ser amado, hay ocasiones en que todo se mantiene como el primer día y ocasiones en las que no se puede reconocer a la persona que entre llantos prometió esperarte hasta que te reúnas nuevamente con ella, o el.

Hay situaciones menos idílicas que te obligan a abandonar el país que tanto amas, familia, amigos, situaciones a la que no puedes dar solución. Situaciones que te harán enfrentarte a lo desconocido.
Tendrás que enfrentarte un país diferente, con costumbres diferentes donde si tienes suerte hablaran el mismo idioma.
Un país donde en la mayoría de las ocasiones a pesar de tu preparación no puedas desempeñar el trabajo para el cual te preparaste, o simplemente tus estudios no cuenten para nada.
Donde tienes que trabajar el doble para conseguir o mantener tu puesto de trabajo. Trabajar el doble solo por el hecho de ser el “extranjero”.

Como has visto hay muchos motivos que pueden hacer que hagas tu maleta y emprendas un viaje a lo desconocido.
Con la ilusión de empezar una nueva vida y terminar comiendo perdices, o con la promesa de volver en pocos años y continuar con tu vida, pero ahora con unas mejores condiciones económicas.

Pero esto es solo el inicio de una nueva aventura que trataremos de narrar en las siguientes entregas.
Te animamos a participar con tus comentarios.

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